Cómo mantener el control mientras jugás
Para cuidarte, lo más importante es jugar solo con plata destinada al ocio, poner un tope de tiempo por sesión y evitar la idea de “recuperar” pérdidas, porque casi siempre termina en apuestas más grandes. También conviene que no juegues si estás estresado/a, triste, enojado/a o si tomaste alcohol, porque en esos momentos es más fácil perder el control. Si notás que el juego empieza a ocupar demasiado tu rutina, una pausa a tiempo y cambiar de actividad puede ayudarte a cortar el impulso.
Reglas simples para jugar con control:
- Define un presupuesto y un límite de tiempo antes de empezar, y respétalos.
- No persigas pérdidas ni subas la apuesta “para volver”.
- Tómate descansos y mantén el juego como algo secundario.
- No juegues si estás en un mal momento emocional o si consumiste alcohol.
- Si convives con menores, protege tu cuenta y tu dispositivo.
Herramientas de juego responsable que podés activar
Muchos casinos online ofrecen opciones para limitar tu actividad desde el perfil o a través del soporte. Estas herramientas sirven para que tengas un freno real, sin depender solo de la fuerza de voluntad. Si no encontrás alguna opción en tu cuenta, escribí al soporte y pedí que te indiquen cómo activarla.
Herramientas útiles (si están disponibles):
- Límites de depósito (diario/semanal/mensual).
- Límites de pérdidas o de apuesta.
- Recordatorios de tiempo (“reality check”) y límites de sesión.
- Pausa temporal (cooling-off) por un período.
- Autoexclusión (bloqueo de la cuenta por un tiempo definido).
Prestá atención si empezás a jugar más de lo que planeabas, si ocultás cuánto jugás, si te irritás cuando no podés jugar o si usás el juego para escapar de problemas. Si te identificás con varias de estas señales, lo mejor es frenar, activar límites y hablar con alguien de confianza. Pedir ayuda no es exagerar: es una forma de protegerte.
Si sentís que el juego se te está yendo de las manos, buscá apoyo. En Argentina existen líneas y programas de orientación, además de grupos de ayuda como Jugadores Anónimos. Si no sabés por dónde empezar, una primera llamada o mensaje ya es un gran paso para ordenar la situación.